Donar es salvar vidas: reflexiones en el Día Mundial del Donante de Órganos y Tejidos

El 14 de octubre celebramos el Día Mundial del Donante de Órganos y Tejidos, una fecha que nos invita a reflexionar sobre la importancia de la donación de órganos, sobre el cuidado de nuestra salud y la búsqueda de bienestar y promoción de la salud. Si bien, el trasplante es un tratamiento para pacientes con enfermedades crónicas como la insuficiencia renal crónica, la cirrosis, entre otras, es un tratamiento que requiere de supervisión y cuidados por parte del paciente trasplantado para que su órgano pueda continuar funcionando con el tiempo.

El cuidado post trasplante asegurará resultados a largo plazo, los primeros meses son más críticos debido a la búsqueda de equilibrio con el uso de medicamentos inmunosupresores evitando el rechazo inmunológico del nuevo órgano y las infecciones extremas que se puedan presentar. Es de suma importancia el apoyo de la familia para que el trasplantado pueda cumplir con los cuidados y el éxito de su tratamiento. Estos cuidados tienen unos pilares fundamentales, a saber:

1. Adherencia estricta del tratamiento farmacológico: los medicamentos deben tomarse siempre a la misma hora, nunca se deben suspender o modificar la dosis por el riesgo de toxicidad y de rechazo del injerto. Se deben evitar medicamentos que puedan dañar los órganos como son los medicamentos antiinflamatorios y medicamentos homeopáticos sin autorización del médico tratante.

2. Prevención de las infecciones: el mismo tratamiento que protege el órgano puede hacer que las defensas disminuyan, por lo que hay que tener precauciones en cuanto a las actividades cotidianas como: higiene de manos, uso de mascarilla, evitar lugares con mucha afluencia de público, evitar el contacto con personas con síntomas gripales o enfermedades infecciosas que se puedan transmitir fácilmente, cuidado de las mascotas, mantener sus entornos limpios, evitar el contacto con heces y no manipular aves de manera directa. Asistir a las citas de control de manera oportuna.

3. Alimentación e hidratación: se busca evitar infecciones gastrointestinales que se produzcan a través de la alimentación o de la mala manipulación de alimentos. Está prohibido el consumo de alimentos crudos, producidos de manera artesanal y aquellos vendidos en lugares sin protocolos adecuados de higiene. Las frutas deben lavarse y desinfectarse y las verduras se deben consumir cocidas. No consumir toronja o naranjas agrias por su interferencia con el metabolismo hepático de los medicamentos. La hidratación es fundamental, se debe mantener un consumo de agua constante y de manera segura (agua embotellada o hervida)

4. Cuidados en casa: aprender a identificar de manera temprana los signos de alarma permitirán que se prevengan infecciones y rechazo del órgano. Que se debe tener en cuenta: fiebre que no se explica, disminución o aumento de la orina, pérdida o aumento de peso, dolor o inflamación en el sitio del trasplante, dificultad para respirar o tos, fatiga, cambios en la presión arterial y la frecuencia cardiaca.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud, durante el año 2024 se realizaron en Colombia 1.358 trasplantes de órganos, siendo en mayor número el de riñón, seguido por hígado, pulmón y corazón. En la actualidad hay más de 4.800 personas a la espera de una nueva oportunidad para vivir. Queremos invitar a la comunidad a continuar permitiendo que muchas personas sigan viviendo después de que fallezcan por medio del mejor acto de amor que es la donación de órganos.