La piel es el órgano más grande del cuerpo, cuya función principal es la protección contra microorganismos y sustancias químicas, así como la conservación de la temperatura corporal. Está compuesta de tres capas (epidermis, dermis e hipodermis) y en su interior contiene estructuras vitales para el funcionamiento de los sistemas de regulación del cuerpo, tales como glándulas sebáceas y sudoríparas, terminales nerviosas, entre otros.

